“Si no somos útiles críticos, independiente y
rebeldes, no seremos necesarios”
En la actualidad el mundo está envuelto en una revolución de las nuevas tecnologías y una de
estas herramientas son las Redes Sociales que sirven para poder difundir
información y acercarnos con aquellas personas que están lejos, entre las
cuales las más usadas son Facebook, Twitter, WhatsApp, Instagram, Skype entre
otras.
Las redes sociales le están dando otra visión a la manera de relacionarse unos a otros, como
también ha dado paso al campo del mercadeo y la publicidad de las empresas. Es verdad, que las
redes sociales son de gran ayuda para todos, pero también, es necesario tener
en cuenta que hay que ser responsables
al utilizar una de estas plataformas, porque lo que estamos publicando lo puede
ver todo el mundo.
El 16 de abril del presente año vivimos una catástrofe
inesperada que nos conmociono a todos los ecuatorianos y devastó a dos de
nuestras provincias como lo fue; Manabí y Esmeralda, a raíz de este evento palpamos
el valor que tiene este fenómeno social tecnológico a consecuencia que las líneas telefónicas
colapsaron y muchas de las personas desesperadas
empezamos a tratar de comunicarnos con nuestros familiares además de saber que estaba
sucediendo en las demás ciudades y cuánto
daño había causado el sismo, es así como
todos utilizamos las redes sociales
Al manejar esta herramienta nos sumergimos a un mundo
de desinformación, que en vez de ayudar, nos desorientan y hacen que creamos en
falsas fuentes que decían y publicaban textos como ”ALERTA DE TSUNAMI”, “Probable
sismo a las 22:00 ”, “Gente Zombie”.Sin nombrar los sinnúmeros de audios, imágenes
y videos que jugaban con la tranquilidad
de los ciudadanos y se mofaban de las víctimas que dejo este desastre estos y
muchos más fueron las pseudofuentes que mal intencionados alarmaban a los más
vulnerables.
Pero las redes sociales también tienen un equilibrio
de fuentes que se han ganado su reputación y su gran grado de credibilidad, que
trabajaban de la mano con las fuentes gubernamentales que tenían la verdad de
la situación, como lo es la cuenta
oficial del Instituto Geofísico, la cual
nos dio el grado de magnitud del sismo y
nos mantenía informado las 24 horas
sobre las réplicas que se seguirían generando, además de la cuenta oficial de
Twitter, del Primer Mandante del País, que daba detalles claves. Todos ellos
luchaban para mantener en calma a toda la nación y enfrentar a los mal
intencionados.
Lo vivido nos da una gran lección de vida que debemos
ser críticos y analíticos para no
dejarnos engañar por la primera verdad que nos presenten, sino más bien indagar
contrastar y poder dictaminar si esa información
es veraz y oportuna y no se trata de una información seccionalita que solo se basa en
la mofa y el morbo para generar más seguidores sin importar la ética profesional
y más aún los derechos de los demás.
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